Playas vírgenes batidas por el viento y ciudades donde está grabada la historia de Marruecos.
DíaRecorridoComidaAlojamiento
1Tánger - Fes CenaHotel
2Fes Desayuno, CenaHotel
3Fes - – Volubilis - Meknes - Rabat Desayuno, CenaHotel
4FesRabat – Essaouira DesayunoHotel
5Essaouira Desayuno, CenaHotel
6Essaouira - Si di R’bat - Parque Nacional Souss-Massa - Agadir Desayuno, CenaHotel
7Agadir - Marrakech Desayuno, CenaHotel
8Marrakech Desayuno, CenaHotel
9Marrakech – Ciudad de origen DesayunoNo
Extensión
9Marrakech – Ouarzazate - Zagora Desayuno, CenaHotel
10Zagora – Oasis de Ramlia DesayunoHotel
11Oasis Ramlia – Merzouga Desayuno, CenaHotel
12Merzouga - Garganta del Dades - Marrakech DesayunoHotel
13Gargantas del Dades Desayuno, CenaHotel
14Marrakech – Ciudad de Destino DesayunoNo

Notas

El viaje podrá también ser realizado en sentido inverso al descrito en el itinerario, manteniéndose los mismos servicios y visitas.

Incluye

  • Transfer Tanger / Fes
  • Vehículo 4×4 en tour privado
  • Chofer
  • Carburante
  • Visita guiada con guía local para la visita de Fes
  • Dromedario (1 por persona )
  • Comidas y alojamiento indicados en la tabla.

No incluye

  • Vuelo
  • Entradas
  • Bebidas
  • Seguro de viaje
  • Propinas, y todo lo no incluido en el programa
  • Cualquier servicio no mencionado en el apartado incluye.

Plan de viaje

día 1
Tánger – Chauen

Recepción en Tánger y traslado hacia Chauen para alojarnos en el hotel.

día 2
Chauen

Después del desayuno dedicaremos todo el día a visitar el casco antiguo de la ciudad de Chauen o Chefchaouen, ubicada a las faldas de los montes Tisouka (2050m) y Megou (1616 m) de la Cordillera del Rif, que se elevan por encima del pueblo como dos cuernos, dando así nombre a la ciudad, que en berebér significa: “mira los cuernos”.

La ciudad fue fundada en 1471 por Ali Ben Rachid en en el emplazamiento de una pequeña población bereber. Su población original estuvo compuesta sobre todo por exiliados de al-Ándalus, tanto musulmanes como judíos, razón por la cual la parte antigua de la ciudad tiene una apariencia muy similar a la de los pueblos andaluces, con pequeñas callejuelas de trazado irregular y casas encaladas. Chauen fue durante siglos una ciudad considerada sagrada, donde se prohibía la entrada a los extranjeros. Por esta razón se ha mantenido con pocas alteraciones toda su fisonomía medieval. Según cuenta la tradición, Chauen se parecía a la ciudad andaluza de Vejer de la Frontera, (en la provincia de Cádiz) puesto que, Ali Ben Rachid le había prometido a su mujer Lalla Zahra (una noble española convertida al Islam) que la ciudad se parecería a su ciudad natal, Vejer, y así fue.

La Medina, es el casco antiguo de la ciudad. Entrar a la ciudad por alguna de sus cinco puertas de la Medina y recorrer las callejuelas serpentinas de deslumbrante blanco azulado de las casas contrastando con la gran variedad de colores de los diferentes productos de las tiendas y de los bazares, los olores a pan recién hecho del horno de leña o Tajin listo para comer hacen que el paseo constituya un festín para todos los sentidos. Después de un paseo tomaremos un té a la en la Plaza Uta el-Hammam, la plaza más animada de la medina de Chauen. Presidida por la alcazaba y el excepcional alminar octogonal de la Gran Mezquita. Seguiremos la visita hasta la noche que nos alojaremos en nuestro hotel.

día 3
Chauen – Meknes – Volubilis – Fes

Desayuno en el hotel y a continuación recorreremos 200 km hasta llegar a Meknes. En ruta haremos una pausa en el bosque de la Mamora, un lugar de paz y belleza donde podremos relajarnos en este magnífico bosque considerado como el mayor alcornocal del mundo, declarado Reserva de la Biosfera.

Después de la pausa seguiremos nuestro camino hasta la ciudad romana de Volubilis, a 27 km al norte de Meknes. El sitio arqueológico más importante de Marruecos, e inscrita en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Tras la visita de Volubilis.

Continuaremos hasta llegar a Meknes, se trata de una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos, junto con Fes, Marrakech y Rabat. Fundada en el siglo XI por los almorávides (una tribu bereber con el nombre de Meknassi).y llegó a ser capital del Magreb en el XVII. En Meknes podemos ver la puerta de Bad el Mansour, se trata de una de las puertas de entrada más grandes y más hermosas de Marruecos, construida en 1732. La puerta de Bad el Mansour, es la entrada habitual a la Medina, donde podremos admirar su zoco, los edificios históricos y la Gran Mezquita de origen almorávide del siglo XII. Después de la visita saldremos hacia Fes, (aprox. 60 km). Noche en el hotel

día 4
Fes

Día completo dedicado al descubrimiento de la ciudad de Fes, por la noche regresaremos al hotel, para disfrutar de un merecido descanso.

La ciudad de Fes está considerada en Marruecos como el centro religioso y cultural del país. La ciudad se divide en tres zonas, Fez el Bali, (la zona antigua dentro de las murallas), Fez-Jdid, (la zona nueva donde se encuentra la Mellah, el barrio judío), y la Ville Nouvelle (la zona francesa en el noroeste de la ciudad). La medina de Fez el Bali, es de los mayores emplazamientos medievales que existen actualmente en el mundo. Toda la medina está declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, sus zocos y callejuelas no han cambiado desde la Edad Media. Para conocer la medina de Fez el Bali, hay que empezar por la puerta Bab Boujloud, entrar en el zoco y recorrer sus estrechas y laberínticas calles esquivando con frecuencia a los mulos cargados con grandes fardos.

  • Visitar la madraza Bou Inania, con sus valiosos trabajos en madera de cedro, los estucos y las decoraciones de mármol y ónice.
  • La zaouïa de Moulay Idriss, fundador de la ciudad.
  • El barrio de los andalusíes con su mezquita y la madraza Es-Sahrij.
  • El antiguo palacio Dar Batha, de estilo arábigo andalusí dedicado a las artes y tradiciones de Fez.
  • La Mezquita Universidad de Al- Karaouine que es de las más antiguas del mundo, fundada en el año 859 por Fátima Al-Fihri, hija de Mohammed Al-Fhri, un mercader muy rico de esas épocas. Después de la muerte de su padre, Fátima y su hermana recibieron una gran cantidad de dinero, y entonces Fátima decidió crear la Mezquita Universidad. En su interior se puede ver cantidad de arcos, mosaicos, tallas de madera y pinturas de gran belleza.

El barrio de los curtidores, en la Edad Media, la ciudad se convirtió en uno de los principales centros comerciales del Magreb, siendo la principal productora de adargas. (escudo hecho de cuero y de forma ovalada), usado originalmente por la caballería musulmana de Al-Ándalus, con el nombre de addárqa.

El Festival de Músicas Sacras del Mundo de Fez, creado en 1994, forma parte de la vida espiritual y artística de la ciudad. Desde su creación, este acontecimiento ha tenido un verdadero éxito internacional. El Festival de Fez de 2001 fue declarado por las Naciones Unidas como uno de los acontecimientos que han contribuido de manera más excepcional al diálogo entre civilizaciones. Se celebra cada año en el mes de junio.

“Sombreros de Fez” El fez o tarbush fue ideado por los musulmanes andaluces de la ciudad de Fez en el siglo XVII, como moda para la alta sociedad. Los artesanos que participaron en su diseño fueron los miembros más selectos de los zocos de la ciudad. Hasta el siglo XIX, la ciudad de Fez fue el único productor, hasta que Francia y Turquía empezaron a elaborar este producto.

día 5
Fes

Desayuno y día libre en Fes, noche en hotel.

día 6
Fes – Merzouga

Después del desayuno saldremos de Fes en dirección a Ifrane, ciudad situada en el Atlas Medio en una zona montañosa a 1713 metros de altitud y con un clima frío, lo que ha influido el sobrenombre de la pequeña Suiza africana, a la salida de Ifrane, tomaremos la ruta hasta Midelt, donde haremos una breve parada en los famosos bosques de cedros del Atlas Medio, donde vive una de las últimas comunidades de monos de Berbería, una especie de macaco que solo puede verse aquí y en Gibraltar.

Seguiremos la ruta a través del impresionante valle del río Ziz

El recorrido del valle del Ziz, es a través de gargantas de piedra calcárea bordeadas de altas palmeras datileras y mezcladas con las construcciones de casas de adobe, lo que hace del lugar un espectáculo fascinante para nuestros ojos.

El río Ziz nace en el Alto Atlas y excava su recorrido en impresionantes acantilados, se dirige hacia el sur, donde riega el inmenso palmeral de Tafilalet. El agua marca la ruta hacia el desierto, allí se pierde tras recorrer más de 270 Km. Por la tarde llegaremos a Merzouga y nos alojaremos en el hotel.

día 7
Merzouga – Rissani – Merzouga

Después del desayuno saldremos hacia Rissani, a 35 km de Merzouga, visitaremos el mercado, un importante centro de comercio frecuentado por gente del desierto. El mercado de Rissani es ancestral, en el cual hay artesanos de madera, venta de ganado, de especias… aquí podremos ver el curioso Parking de asnos, donde la gente que va al mercado guarda aquí los animales.

Rissani es además un lugar de encuentro de coleccionistas, buscadores de fósiles e investigadores; en sus proximidades se encuentran numerosas canteras de minerales y yacimientos fósiles.

A nivel histórico Rissani fue un reino propiamente dicho entre los siglos 8 y 14, conocido como Siyilmasa y muy importante en la zona debido a las caravanas transaharianas y movimiento comercial que había en esos tiempos, rivalizando con Fez y Marraquech. Desde aquí salían grandes caravanas de camellos que exportaban a Sudán y a Guinea los metales, las telas y los dátiles.

Ibn Battuta en su viaje en dirección a Mali en el año 1352 relata:
llegué a la ciudad de Siyilmasa, que es una de las más hermosas y abundante en excelentes dátiles, en lo cual se le asemeja la ciudad de Basora, pero los de Siyilmasa son mejores (. . .) adquirí camellos y me puse de viaje en una caravana donde viajaban muchos mercaderes de Siyilmasa. . .

En el centro de Rissani visitaremos el ksar AbouAm, una de las pocas fortalezas de barro totalmente habitadas.

Por la tarde reprendemos la ruta del desierto y volveremos a Merzouga. Conocida por “la puerta de la dunas”, Merzouga es un pequeño pueblo en el sureste de Marruecos situado a los pies del Gran Erg Chebi, (desierto del Sahara) que tiene una longitud de 22 km (de norte a sur) y 5 km de anchura, y sus dunas tienen una altura máxima de 150 m. A los pies de las dunas dejaremos el 4×4 y montaremos en los camellos que nos llevarán a las altas dunas del desierto para disfrutar de una puesta de sol inolvidable. Pasaremos la noche en una tienda bereber y disfrutaremos de una cena tradicional amenizada con el sonido del tam-tam (tambor), en el más auténtico corazón del desierto.

Subir las dunas y ver el atardecer y el amanecer son algunas experiencias que sin duda no nos deja indiferentes.

día 8
Desierto – Desierto

Nos levantaremos temprano para ver el amanecer en las dunas, y después de un buen desayuno nos dirigimos al oasis de Ramlia, un hermoso oasis de palmeras de la región del Tafilalt, ubicado en el sureste del desierto del Sahara, junto a la frontera de Argelia y Marruecos.

Para llegar a Ramlia estamos obligados a seguir la ruta del rally París-Dakar, a través de hermosos paisajes desolados, Ramlia se encuentra en medio de la nada, sus habitantes son antiguos nómadas, pertenecen todos ellos a la tribu de Aït Khebbach, que es parte del gran grupo Amazigh de Ait Atta del sur este del Desierto del Sahara de Marruecos y se caracterizan por su gran hospitalidad.

Cena y alojamiento en un hotel situado en medio del más puro desierto.

día 9
Desierto – Gargantas del Todra – Gargantas del Dades

Después del desayuno, tomaremos la dirección de Alnif hasta llegar a la ciudad de Tinerhir, situada en un amplio valle bañado por el el río Todra que aporta el agua de riego a las numerosas parcelas cultivadas a sombra del palmeral. El palmeral de Tinerhir de más de treinta kilómetros de largo se extiende al sur de las gargantas del río Todra, una de las puertas naturales que comunican el Atlas con el Sahara, siendo uno de los más bellos oasis de la región.

Las Gargantas del río Todra, se encuentran en el extremo norte del palmeral de Tinerhir, al pie de la cordillera del Alto Atlas Oriental. Poco a poco este palmeral se va estrechando, y las paredes de roca caliza que lo delimitan se elevan hasta los trescientos metros de altura y separadas en algún tramo por apenas una veintena de metros, siendo su punto más estrecho de unos diez metros de anchura. Desde aquí nos dirigiremos a las Gargantas del rio Dades.

Cena y alojamiento en un hotel situado en las gargantas.

día 10
Gargantas del Dades – Ait Ben Haddou – Ouarzazate

Después del desayuno, seguiremos el viaje por las Gargantas del Dades, un profundo desfiladero del río Dades, entre las localidades de Boumalne y Msemrir. El río Dades nace en el Alto Atlas y se estrecha hasta formar las gargantas del mismo nombre que según dicen los locales, se esconden hasta mil kasbahs. La zona está poblada principalmente por miembros de distintas tribus imazighen (beréberes).

Antes de llegar a Boumalne, en el desfiladero de Tamlat, las rocas adquieren curiosas formas geométricas por la erosión del viento, denominadas popularmente como “dedos de mono”, desde aquí seguiremos por una carretera de montaña hasta los pueblos de Skoura y Boutaghar, encontrando a nuestro paso nómadas con sus rebaños.

Por la tarde seguiremos nuestra ruta por las montañas del Alto Atlas hasta llegar a la ciudad fortificada, o kasbah de Ait- Ben- Haddou, que fue fundada en la época de la ruta de las caravanas entre el desierto del Sahara y la actual ciudad de Marrakech. Las kasbahs fueron antiguamente grandes pueblos beréberes amurallados diseñados con el objetivo de defender la cosecha y los palmerales que crecen junto a sus cauces. Ait- Ben- Haddou está protegido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad desde 1987. Debido a la belleza de su entorno con paisajes naturales impresionantes, en este lugar se ruedan numerosas películas, después de la visita a la kasbah, seguiremos la ruta hasta llegar a Ouarzazate, que en el idioma bereber significa “sin ruido”. Ouarzazate también es conocida como “El Hollywood de África”. En la ciudad hay varios estudios de cine entre los que se encuentran unos de los más grandes del mundo, los Atlas Studios. Estancia en el hote

día 11
Ouarzazate – Marrakech

Después del desayuno seguiremos la ruta hacia Marrakech por el puerto de Tichka Tizin, el punto más elevado de la cordillera del Alto Atlas, la carretera transcurre por territorio Amazigh (Bereber) con unas vistas impresionantes, hasta llegar a Marrakech, “la ciudad de las Mil y Una Noches”, conocida por la ciudad rosa debido al color de sus edificaciones.

Visitaremos la Medina y a la famosa plaza Jamaa el Fna.

Marrakech fue fundada en 1062 por Youssef Ibn Tachfin, primer emir de la dinastía bereber de los almorávides y fue la capital del Imperio islámico.

Marrakech, es una de las ciudades más importantes de Marruecos, y está al sur del país, al pie del Atlas. Posee numerosos monumentos Patrimonio de la Humanidad, lo que la convierte en el principal atractivo turístico del país.
En el año 2001 la UNESCO declaró la plaza Jamaa el Fna Patrimonio Oral de la Humanidad, siendo una de las plazas más concurridas de África y del mundo. Todo en Marrakech gira en torno a Jamaa el Fna, multitud de personas se dan cita en este espacio público llenándolo de color y cultura; músicos, contadores de cuentos, encantadores de serpientes, danzantes, dentistas, vendedores de zumos de fruta, acróbatas, escritores de cartas, aguadores, vendedores de hierbas medicinales. . . Al atardecer la plaza se llena de puestos de comida iluminados por cientos de luces, y a medida que va llegando la noche, un infinito número de personas se reúnen para comer. A lo lejos, observando la escena de la plaza, se encuentra el monumento almohade más antiguo de la ciudad, la mezquita de la Katubia, famosa sobre todo por su minarete de base cuadrada, que hizo construir Yacoub el Mansour a fines del siglo XII, y que representó el modelo de referencia para la Giralda de

Sevilla, y para la Torre Hasan en Rabat. La torre de la Katubia es el edificio más alto de Marrakech y con sus 77 metros de altura domina la Medina, pudiéndose ver a distancia cuando se llega a la ciudad.

Al norte de la plaza de Jemaa el Fna se encuentra el zoco, donde cada sector lleva el nombre del principal tipo de mercancías que ofrece (vestidos, especias, pieles, babuchas, alfombras, lana, madera, cerámica, etc.), o de los talleres de los artesanos (tintoreros, carpinteros, herreros, etc.). El zoco de las alfombras ocupa el área del viejo mercado de los esclavos. Al nordeste del zoco está el barrio de los curtidores, que se extiende a lo largo de la calle Bab Debbagh, llamada así debido a la puerta que lleva ese mismo nombre.

La Medina, es la ciudad vieja, y está protegida por un cordón de bastiones hechos de tierra roja que encierran un laberinto de callejuelas llenas de palacios, mercados, mezquitas, cúpulas y minaretes. La Medina de Marrakech ha sido declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1985, siendo actualmente uno de los lugares de visita obligada. Su corazón y punto de partida es la gran plaza Jemaa el Fna.

Alojamiento en el hotel.

día 12
Marrakech

Desayuno y día libre , noche en hotel.

día 13
Marrakech – Essaouira

Después del desayuno nos dirigiremos a Essaouira, la ciudad de la luz y del viento.
“un paseo por la medina y comer buen pescado, unos de los placeres de Essaouira”.

Essaouira, en bereber Amogdul “la bien guardada”. Situada a 170 kilómetros al oeste de Marrakech, es la antigua ciudad de Mogador, llamada así por ser un lugar vinculado históricamente con Portugal, que aquí asentó un establecimiento comercial. Essaouira, es una pequeña ciudad fortificada bañada por el Atlántico. fundada en 1764 por el el sultán alauita Sidi Mohammed Ben abdallah, en 1764, aprovechando las antiguas fortificaciones portuguesas de Mogador con el deseo de hacer de la ciudad un puerto comercial abierto al mundo.

Su medina o ciudad vieja está catalogada como Patrimonio de la Humanidad desde 2001. Essaouira es una de las ciudades más atractivas de toda las costa atlántica marroquí gracias a su clima moderado durante todo el año, a la gentileza de sus habitantes, a su patrimonio cultural y arquitectónico, pero sobre todo por el ambiente que reina en las calles repletas de vida, donde se mezclan artesanos, comerciantes y pescadores lo que supone un atractivo enorme para los visitantes.

En esta ciudad siempre se ha dado un intercambio cultural que se sigue manteniendo. Desde 1998, se celebra todos los años en el mes de junio el Festival Gnawa y Músicas del Mundo de Esauira. En este evento se concentran cientos de artistas tanto locales como internacionales que muestran un mestizaje musical de músicos con un gran repertorio de temas y estilos diferentes como jazz, pop, rock o reggae. Alojamiento en Riad.

día 14
Essaouira – Marrakech

Después del desayuno regresaremos a Marrakech. Por el camino visitaremos la cooperativa Assafar, donde se elabora el aceite de argán y en las que solamente trabajan mujeres. El argán “El verdadero oro de Marruecos” tiene valiosas propiedades nutricionales y dermatológicas. Su producción es artesanal y son las cabras las encargadas de iniciar el proceso. Estos animales trepan por las ramas de los árboles de Argán, mastican sus frutos y escupen después sus huesos. Más tarde, las mujeres los recogen y golpean con una piedra para triturarlos con un molinillo. En la visita a la cooperativa Assafar, conoceremos el día a día de sus trabajadoras, que nos explicarán detalladamente el complejo proceso de fabricación de este aceite.

Por la tarde/noche llegaremos a Marrakech, donde nos alojaremos en el hotel.

día 15
Marrakech

A la hora establecida, transfer al aeropuerto y final de nuestros servicios

Mapa del recorrido

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