Un viaje extraordinario por el corazón de Marruecos. Nuestro guía, Mohamed, fue más un compañero de viaje, nos adentró en el paisaje y la gastronomía de este precioso país, cruzamos el Atlas, dormimos en el desierto, viajamos en dromedario. Buen conductor, habla español perfectamente y es divertido y muy agradable. Una experiencia maravillosa. Repetiremos. Gracias por todo Mohamed
